miércoles, 28 de diciembre de 2011

El Programa Financiero del Tesoro: Uso intensivo del Banco Central

El financiamiento del Tesoro Nacional en el 2011
Durante el 2011 las necesidades financieras totalizaron unos US$ 22.842 M, debido a los vencimientos de capital por US$ 13.121 M y de intereses por US$ 4.145 M, a las obligaciones correspondientes al Canje 2005 y 2010 por US$ 3.076 M y a otros conceptos (provincias). Asimismo, el deficit primario del Tesoro terminó engrosando en US$ 6.477 M dichas necesidades de financiamiento. Para hacer frente al total de las mismas, el Tesoro Nacional hizo uso de los recursos intra-sector público del Anses y otras agencias (US$ 8.614 M incluyendo Roll-Over y las colocaciones por encima del capital) y el Banco de la Nacion Argentina (US$ 2.708 M incluyendo Roll-Over y colocaciones por encima del capital), como así también de la refinanciación del vencimiento con los organimos multilaterales de crédito (US$ 1.579 M).

El GAP restante fue de US$ 15.767 M (de los cuales US$ 7.074 M fueron dólares y US$ 8.693 M en pesos) y fue cubierto por el BCRA mediante el uso de adelantos transitorios, giro de utilidades y el Fondo de Desendeudamiento. Hay dos factores a tener en cuenta al respecto: (i) el Tesoro cada vez necesita más pesos para atender sus compromisos en moneda local con lo cual el Banco Central termina emitiéndolos aumentado el riesgo inflacionario, (ii) el pago de deuda en dólares con reservas tensa aún más el mercado cambiario, dado que como las reservas no crecen el ratio entre agregado monetario y reservas se va deteriorando.

Perspectivas para 2012
Las necesidades de financiamiento para 2012 totalizarán unos US$ 19.500 M, con fuertes vencimientos de amortización de capital de la serie Boden 2012 y de obligaciones derivadas de la restructuración. Asimismo, previendo un aumento del gasto primario del 30% a/a y de la recaudación tributaria del 26,5% a/a del Sector Público Nacional, el déficit primario del Tesoro será de US$ 6.788 M (sin rentas del BCRA). Estas necesidades financieras totales serán cubiertas con los recursos el Anses y las demas agencias (Roll Over y colocación del superávit), con el roll over del Banco Nacion y de los organismos multilaterales, así como también por los diversos recursos del Banco Central, lo cual seguirá deteriorándo el estado de situación patrimonial de dicha entidad.

Con todo, el agujero financiero remanente será de US$ 3.140 M. Así, teniendo en cuenta los comentarios recientes del Ministro de Economía en la presentación del presupuesto de que no esta previsto recurrir al mercado voluntario de deuda, las alternativas de financiamiento y decisiones de política económica del Gobierno Nacional son:

  • Usar el resto de colchones adicionales: los depósitos del Gobierno Nacional en el Banco Central, en el Banco Nacion, los recursos del Anses (disponibilidades, plazos fijos, bonos, acciones).
  • Aumentar las colocaciones al Banco Nación (lo cual dependerá de la liquidez que posea la entidad).
  • Moderar el gasto público aún más y/o aumentar la presión tributaria. Naturalmente, ello tendrá un impacto directo sobre el gasto agregado.
  • Impulsar operaciones de deuda adicionales, las cuales podrían incluir: (i) un canje de los Boden 2012, (ii) la emisión de un nuevo tipo de instrumento financiero, como un bono encaje (en dólares) a los bancos.


lunes, 14 de noviembre de 2011

Banco Central Europeo: ¿Por qué no al default Griego? ¿Cuál es el escenario más probable?


En mayo del 2010 las principales autoridades de Europa y del FMI anunciaron un Fondo de Estabilización por € 750.000 M para la Eurozona. Ahora bien, ¿Por qué no dejaron ni dejarán caer a Grecia? Veamos.
El BCE tiene altos incentivos para proveer de liquidez a los PIGS por varias razones:

Primero: Un default de Grecia (en forma desordenada) provocaría, en principio, un contagio financiero sobre el resto de Europa con fuertes implicancias en la economía real. En efecto, el mercado buscaría shortear masivamente la deuda pública del resto de los PIGS generando un importante aumento en el costo del financiamiento. Naturalmente, esto dificultaría la refinanciación de las deudas soberanas. Asimismo, la huída de los depósitos desde estos países hacia zonas más seguras afectaría marcadamente la liquidez del sistema financiero (“flight to quality”).

Segundo: Los bancos privados de países miembros de la Eurozona están muy expuestos a los títulos de deuda pública de los PIGS. De hecho, tal como se observa en el cuadro 1 que muestra el neto entre países de las tenencias de títulos públicos en poder de los bancos privados, los bancos franceses se encuentran altamente expuestos a la deuda italiana, española y griega. Por ejemplo, los bancos privados franceses tienen 416 mil de millones de dólares en deuda italiana mientras que los bancos italianos tienen 50 mil millones de dólares de la deuda pública francesa, con lo cual los franceses están más expuestos en 366 Mil millones de dólares.

Tercero: Este desequilibrio en el mercado financiero muy probablemente podría trasladarse a la economía real de la siguiente manera:
  • La suba en las tasas de interés generaría una caída en la tasa inversión deprimiendo aún más la actividad económica.
  • La caída en el precio de los bonos soberanos PIGS y de los mercados bursátiles europeos generaría una caída en la riqueza de las familias y empresas (efecto riqueza), reprimiendo el consumo y reduciendo la demanda agregada (consecuentemente, la tasa de desempleo podría agudizarse aún más).

Si bien esta medida ha logrado fortalecer a los mercados financieros evitando el contagio financiero sobre el resto de las economías el problema aún no esta resuelto. En este sentido, el escenario más probable a corto plazo es una restructuración ordenada de la deuda griega con una combinación de quita (haircut) y alargamiento de plazos. No obstante, un dato a monitorear es la solvencia de la deuda pública francesa, teniendo en cuenta que junto a Alemania son los hacedores del fondo de estabilización y que recientemente trascendió una baja en la calificación de su deuda. Si ello ocurriera entonces el mantenimiento/crecimiento del Fondo de Estabilización se verá afectado, y así, la estrategia del BCE.

El problema de la deuda requerirá de tiempo. Y, aún solucionado este problema, la Eurozona tendrá que reafirmar las bases de la unión monetaria, dado el diferencial de productividades entre países y la rigidez en las variables de ajuste.
 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Precio de los commodities: ¿qué hay detrás?

En un contexto como el actual de elevados precios internacionales y alta dependencia de las economías emergentes respecto de su evolución, nos parece interesante discutir cuales son los determinantes que están detrás de ello. Al respecto, comentamos la publicación “Precios de los commodities: Factores estructurales, mercados financieros y dinámica no lineal” realizado por el BCRA en 2010.

En general, existe un amplio consenso entre los economistas respecto de que los movimientos de precios de las commodities son causados por dos factores: (i) los fundamentals macroeconómicos y (ii) la especulación financiera.

El trabajo “Precios de los commodities: Factores estructurales, mercados financieros y dinámica no lineal” justamente se centra en estudiar la interacción temporal entre los fundamental macro y la actividad especulativa, testeando la hipótesis de que los fundamentals macroeconómicos son los que explican el comportamiento de largo plazo en los precios (es decir, el comportamiento de equilibrio), mientras que la actividad especulativa actúa en el corto plazo modificando el patrón de ajuste de los precios hacia el equilibrio.

Con tal fin, por un lado se estimó la relación de largo plazo entre los precios de las commodities de alimentos y metales (en términos reales) y algunas variables macroeconómicas (fundamentals macro). Se encontró lo siguiente:
·         Una aumento de 1% de la producción industrial mundial (indicador de demanda) implica un aumento en 4,1% de los precios de los commodities.
·         Una devaluación real del dólar multilateral de 1% implica un aumento del 0,6%. Es decir, como aumenta el poder adquisitivo del resto del mundo en moneda norteamericana se genera una suba en los valores de los commodities.
·         Una aumento de 1% en la tasa de interés real (bonos del Tesoro estadounidense) implica una caída de 1,5% en los precios. Esto se debe a que las bajas tasas de interés reducen el costo de oportunidad de tener inventarios elevados de commodities, lo cual aumenta la demanda de estos productos.
·         Una aumento de 1% en el Dow Jones (real) implica una caída en 0,1% en los precios. Esto implica un efecto sustitución entre ambos activos.
·         Una relación inversa con la Tendencia temporal. Esto respalda la hipótesis de Prebisch-Singer.

Por el otro, se desarrolló un modelo teórico en el cual la financialización modifica el patrón de ajuste de los precios al equilibrio, testeado econométricamente. Se encontró evidencia a favor de que los precios tienden a corregirse hacia el equilibrio, pero que esta corrección sólo se produce si el descarrilamiento es suficientemente alto; de lo contrario, el precio ira fluctuando en torno al de equilibrio dependiendo de las expectativas del mercado. Más concretamente, cuando la brecha entre el precio de equilibrio y el observado es superior al 20/25%, las reversiones tienden a ser abruptas. Esto actúa como un shock propagador que impacta directamente sobre el comercio internacional y las economías más dependientes de estos bienes.

Cabe señalar, que este trabajo reconoce que sus estimaciones econométricas pueden no estar capturando completamente el impacto del crecimiento de las economías emergentes (China e India) dado que es un cambio estructural reciente, así como también el reciente desarrollo de los biocombustibles. Estos son factores a tener en cuenta al momento de realizar proyecciones y escenarios futuros.


¿Qué podría estar detrás de la reciente baja en los precios?

En los primeros 8 meses de 2011, el índice total de commodities publicado por el INDEC registró un crecimiento de 8,6%, acelerándose respecto de igual periodo en 2010 (7,6%). Esta tendencia se verificó de manera homogénea en la mayoría de las clases de commodities. No obstante, en el bimestre septiembre-octubre varios precios mostraron una importante retracción. De hecho, el precio de la soja pasó de US$ 527 la tn. a US$ 461 tn. entre agosto y octubre, mientras que el maíz pasó de US$ 310 tn. a US$ 262 tn. y el trigo de US$ 338 tn. a US$ 298 tn., en el mismo periodo.

Estos hechos, más allá de ser particulares, dan cuenta de la alta volatilidad de estos precios. Entonces, siguiendo el trabajo analizado, la variación de dichos precios respondería a: ¿Un cambio de los fundamentals? ó ¿Tiene que ver con el humor del mercado?

Por lo pronto, el dólar multilateral ha registrado una fuerte apreciación en los últimos meses. Ello podría estar vinculado con una decisión de port-folio de resguardarse en una moneda de reserva global en un contexto de mayor probabilidad de crisis sistémica. Asimismo, también se ha verificado un menor dinamismo en la economía global (desaceleración en avanzados y emergentes). Este último es un dato importante considerando la alta elasticidad que mantienen estos activos con la producción industrial.


martes, 4 de octubre de 2011

Implicancias de un mundo partido y los desequilibrios locales.

A más de tres años del estallido de la mayor crisis internacional de los últimos ochenta años, las principales potencias mundiales no logran dar el empujón necesario a sus economías. Las medidas de política monetaria y fiscal se agotaron, y persisten los desbalances globales. Este panorama encuentra a la Argentina mas sólida que en el pasado, beneficiada en parte por el contexto internacional y bajo nivel de endeudamiento externo. Sin embargo, el arrastre de ciertos desequilibrios internos ha ido aumentando la vulnerabilidad económica. A futuro, los crecientes riesgos de una devaluación del real, desaceleración de las economías emergentes y un contagio del clima de incertidumbre sobre el mercado financiero domestico le imponen al Gobierno la necesidad de hacer sintonía fina para corregir ciertos desequilibrios internos.

Luego del impacto de la crisis internacional a fines de 2008, la economía mundial comenzó a salir de la recesión debido a las políticas fuertemente expansivas adoptadas por las principales autoridades globales para suplir el problema de demanda efectiva. De hecho, el PBI mundial creció un 4,0% t/t d. anualizado en el cuarto trimestre de 2009. No obstante, este proceso de recuperación económica mundial no tuvo una convergencia hacia una trayectoria de crecimiento mundial sostenida, dado que el PBI de los países avanzados (EE.UU, Japón y Europa) comenzó a desacelerarse a partir del tercer trimestre del 2010. Ello se explicó por varios motivos.

En primer lugar, por los limites de la política fiscal y monetaria. Por un lado, la situación de sobreendeudamiento del sector público y déficit fiscal en algunos países europeos –PIGS- aumentó el riesgo de iliquidez y las perspectivas de insolvencia, lo cual marcó un límite en la expansión y mantenimiento de la política fiscal. En respuesta, la Unión Europea y el FMI acordaron un programa de salvataje financiero con el objetivo de evitar un default y el consecuente contagio financiero hacia el resto de los países. Algo similar (aunque en menor escala real y con un condimento político) se observó en Estados Unidos lo cual le significó la baja en la nota de su deuda.

Por el otro, la economía global presenta un escenario de insaciable “preferencia por la liquidez” (trampa de liquidez) que esterilizó gran parte de los esfuerzos de estimulo monetario de las principales potencias mundiales (ej.: QE1 y QE2, tasas cercanas a cero, salvataje financiero a Grecia, etc.). Esto se asocia a la incertidumbre global y a los problemas de asimetría de información, que generaron mucha volatilidad en los mercados así como también un alto racionamiento del crédito por parte de los bancos, ya que no se sabe a ciencia cierta quien es o no solvente (riesgo de contraparte).

En segundo lugar, porque los desequilibrios que se observan por el lado financiero tanto en los stocks (sobre-endeudamiento) como en los flujos (menor oferta crediticia y alta preferencia por liquidez) tienen implicancias por el lado real. En efecto, en Estados Unidos las familias redujeron su gasto de consumo producto de la drástica reducción de su restricción presupuestaria asociada una perdida de valor de sus tenencias de activos, mientras que las empresas hacen lo mismo por la escasez de crédito (más alla de los esfuerzos del Gobierno de solventar directamente a las empresas). En Europa, la decisión de las máximas autoridades de promover las políticas de ajuste fiscal por la situación de sobre-endeudamiento afectó el nivel de empleo, el consumo y la inversión.

En tercer lugar, por la vigencia de los desequilibrios externos (déficit de cuenta corriente), es decir, de países que se endeudan y otros que prestan en forma permanente. En otras palabras, no se han generado los mecanismos de coordinación entre los países para que los deficitarios reduzcan el gasto y los superavitarios (China, Alemania, Japón) lo aumenten, con lo cual es muy difícil que se retorne a un sendero de crecimiento equilibrado y se alivien la restricciones de financiamiento entre países. Según proyecciones del FMI, en 2011 el déficit de cuenta corriente de Grecia será de 8,4% del PBI, en Portugal de 8,6% del PBI, en España de 3,8% del PBI y el de EE.UU de 3,4% del PBI. En todos estos países los déficits fiscales son muy significativos, y sólo en Estados Unidos y España se observa un fuerte ajuste del sector privado respecto al 2007-08.

En definitiva, el mundo avanzado tiene un problema de fatiga fiscal (alto sobre-endeudamiento público y déficit fiscal). A ello se le suma, en el caso Europeo una estructura monetaria desequilibrada (euro muy caro para algunos países) y en Estados Unidos un alto endeudamiento de las familias. Frente a ello, la solución propuesta por las autoridades europeas es el ajuste fiscal con paquetes de ayuda financiera a Grecia y recapitalización de las economías en estado critico para prevenir el riesgo de contagio (habrá que ver luego como se soluciona el problema del Euro), mientras que la solución de Estados Unidos consiste en aliviar el balance de las familias por medio de una restructuración tributaria (impuesto a los ricos) acompañada de una reducción del gasto. Ello en un contexto de mantenimiento de bajas tasas de interés. Por otra parte, no se observa una coordinación global para poder revertir el problema de los desequilibrios externos sistemáticos de algunos países.

Asimismo, cabe esperar que en el corto plazo el mundo siga recuperándose muy lentamente en un contexto de elevada volatilidad en los mercados mundiales, con riesgo de recaída de los países avanzados (dependiendo de cómo evolucione el consumo en los Estados Unidos y el ajuste fiscal europeo). Naturalmente, esta situación continuará redirigiendo los capitales a refugiarse en activos de reserva de valor (commodities), así como también a los mercados emergentes (con ¨sólidos¨ fundamentals macroeconómicos y ofrecen altos rendimientos), aumentando los riesgos de formación de burbujas.

Este contexto internacional encuentra al país en una situación favorable en términos históricos, con un balance comercial superavitario, un bajo nivel de endeudamiento externo y un elevado nivel de reservas. No obstante, los desequilibrios domésticos verificados en el proceso inflacionario, la apreciación real cambiaria, la aceleración de salida de capitales, el creciente déficit fiscal y el ligero deterioro del superávit comercial reflejan una situación de creciente vulnerabilidad económica para hacer frente a un posible shock externo.

Un contexto de ralentización en el crecimiento de los países avanzados y alta volatilidad en los mercados financieros, podría afectarnos principalmente por el lado real, dado que por el lado financiero a diferencia de otros momentos de la historia, existe una baja dependencia de los mercados voluntarios de deuda. Concretamente, por el canal comercial se observan los siguientes riesgos:
·        Una desaceleración de China y Brasil producto de una menor demanda de las economías avanzadas. Es decir, si las economías avanzadas le compran menos a estos países, es de esperar que estos últimos también nos demanden menos. Obviamente, en un escenario ácido de deterioro de la situación internacional (crisis sistémica en países avanzados) claramente se acentuaría esta menor demanda externa.
·        Una depreciación del real por pérdida de competitividad de su economía asociado al fuerte ingreso de capitales en el último tiempo.
Según nuestras estimaciones econométricas que explican las exportaciones de las MOI (manufacturas de origen industria), la elasticidad de las mismas respecto del PBI Brasil es muy superior a la del tipo de cambio real bilateral con este país, con lo cual parece ser un riesgo más importante la desaceleración de la economía brasilera. Concretamente, si el PBI de Brasil creciera un 3,6% en 2012 (como estima el FMI) y el tipo de cambio real bilateral con brasil se apreciara un 5% en igual periodo (tomando el dato punta), las MOI (en dólares) crecerían 11,6% a/a, desacelerándose 6pp. respecto de 2011. En un escenario más adverso de crecimiento de 2,8% de Brasil para el 2012 y suponiendo la misma apreciación cambiaria real, las MOI crecerían un 6% respecto del 2011. Esto impactaría principalmente sobre la industria automotriz, química y de maquinaria y aparatos.

Otros riesgos a considerar por este canal son:
·        Un aumento de las importaciones brasileñas y chinas. En este caso, una desaceleración en el crecimiento de los países avanzados podría derivar en incremento de los saldos exportables de Brasil y China, ejerciciendo una mayor presión sobre las importaciones argentinas.
·        Una caída del precio de la soja, producto de una menor demanda global, la incertidumbre y desconfianza de los inversores.

Mientras que, por el lado financiero:
·        Mayor salida de capitales, por la incertidumbre y las altas expectativas de devaluación. En este caso, la autoridad monetaria tendrá que decidir si continuará alimentando la fuga de capitales, para no convalidar una apreciación cambiaria, a riesgo de que se reduzca el nivel de reservas y afecte la credibilidad sobre el sistema financiero local ó si depreciará la moneda para frenar la salida de capitales, con el riesgo de alimentar las expectativas de una corrida hacia el dólar que quitaría liquidez al mercado doméstico, generando una presión alcista sobre las tasas de interés.

En resumen, el panorama pos-electoral plantea un escenario menos favorable luego de la recuperación observada desde mediados de 2009 hasta hoy, con un desequilibrio cambiario creciente producto del proceso inflacionario, reducción de superávit comercial, déficit fiscal y menor crecimiento económico. En este contexto de mayor debilidad, una probable devaluación del real y/o una desaceleración pronunciada de los emergentes podría complicar el dinamismo de la economía Argentina. Este panorama exige al Gobierno Nacional empezar a prestar especial atención a estos temas a corto plazo.

Realizado por el Lic. Agustín Perez y el Lic. Ignacio Cretini.