viernes, 23 de marzo de 2012

En 2012: ¿Se desacelera el gasto primario? ¿Cuanto?

En el año 2011, se profundizó la tendencia de deterioro fiscal que se inició en octubre de 2008, algo que lentamente venía insinuándose desde noviembre de 2004, cuando el resultado fiscal primario alcanzó un valor máximo de 4,4% del PBI (tomando el acumulado doce meses). En efecto, el resultado fiscal primario totalizó $ 4.443 M en 2011 (0,2% del PBI), con lo cual se redujo casi cinco veces respecto al año anterior ($ 25.082 M y 1,6% del PBI). Si el Gobierno no hubiera contabilizado las rentas del BCRA el déficit ascendería a $ -5.788 M o -0.3% del PBI (vs + $ 3.253 M y 0,2% en 2010).

El crecimiento del gasto primario de 2011 (+32,1% a/a), se explicó:

Ø  En un 51%, por las prestaciones de la Seguridad Social (+37,4% a/a) y las remuneraciones (+27,4% a/a). Las primeras se vieron acrecentadas por el aumento otorgado en los haberes y el incremento de casos atendidos. En tanto en los salarios y remuneraciones, influyeron los aumentos otorgados en el segundo semestre del ejercicio anterior y la aplicación de nuevos convenios sectoriales.
Ø  En un 26% por las transferencias corrientes al sector privado que crecieron un 36,5% a/a. Este rubro incluyó el mayor monto de otorgamiento de subsidios a empresas, subsidio al Fútbol, incremento en las asignaciones familiares y ampliación de la asignación universal por hijo.
Ø  En un 8%, por el gasto de capital (17% a/a). Con respecto a la inversión real directa, éstas contribuyeron en un 5,6% al aumento del gasto (23,9% a/a), mientras que  las transferencias de capital a las provincias contribuyeron en un 1,9% al incremento del gasto (9,5% a/a).


Perspectivas para 2012: ¿Se desacelera el Gasto Primario?
El Presupuesto 2012 prevé un incremento del gasto primario del 18,4% a/a y de ingresos del 23,2%, pero desde el año 2004 el gasto primario, como mínimo, terminó duplicando al gasto primario presupuestado. En esta oportunidad, se han tomado una serie de medidas que podrían implicar una un cambio político hacia una cierta moderación en el crecimiento de las ejecuciones, cuidando la solvencia fiscal. Por ejemplo, en diciembre último no hubo “bono navideño” a los jubilados, se eliminaron los subsidios a algunos sectores empresariales y familiares, se intento el traspaso del servicio subterráneo a la CABA.

Por lo pronto, no se observa una merma del gasto en términos agregados:

Ø  Si bien luego del período electoral el gasto primario registró un crecimiento de 14,1% y 23,7% en noviembre y diciembre, desacelerándose marcadamente respecto al incremento del 2011 (32,1%), ello fue circunstancial dado que obedeció principalmente a una sobre-ejecución de las partidas de gasto de capital (Inversión Real Directa) en el período previo a la fecha electoral.
Ø  Si bien en enero y febrero las partidas de transferencias al sector privado se desaceleraron, el gasto primario continuó creciendo a tasas elevadas del 34% y 30% respectivamente.

Con una desaceleración prevista para la recaudación tributaria del 2012 de 5,4pp (a 26% a/a), el resultado fiscal de 2012, finalmente, dependerá de en que medida decida el Gobierno decida expandir el gasto primario:

Ø  Si el gasto primario se expande un 30% a/a, entonces el déficit fiscal será de $ -22.955 M (-0.9% del PBI), sin las rentas del BCRA. En estas condiciones, el nivel de gasto público del Gobierno Nacional se consolidará en niveles récord medido en dólares (de US$ 122.305 M, 210% superior al promedio de fines de la Convertibilidad. Naturalmente, ello implicará mayores fuentes de financiamiento “por debajo de la línea” y probablemente una mayor absorción de las reservas del BCRA.
Ø  Si, en cambio, el gasto primario se expande un 20% en 2012, como se observó en la ultima parte del 2011, el resultado fiscal será de $ 28.636 M (1.2% del PBI), sin tener en cuenta las rentas del BCRA. En estas condiciones, el nivel de gasto público del Gobierno Nacional será US$ 111.186 M, 186% superior al promedio de fines de la Convertibilidad.

Realizado por Agustín Perez